El pasado fin de semana tuvimos de nuevo el placer de organizar varios enlaces matrimoniales en nuestro Complejo de Celebraciones, ubicado en el Polígono Industrial Los Varales de Villafranca de los Barros.
Juan Fernando y María, de día, y Fabián y Pilar, de noche, celebraron sus bodas en ambientes diferentes pero igualmente agradables en compañía de sus seres más queridos.
En Catering La Gran Familia nos adaptamos a las necesidades y horarios que más convengan a nuestra clientela, para intentar que pasen un día especial e inolvidable. Y creemos que lo conseguimos.
Por la mañana se casaron Juan Fernando y María, que hicieron una entrada estelar en un coche clásico tan blanco como el vestido de la novia. Allí, en nuestros jardines, le esperaban sus invitados, que recibieron a la feliz pareja como la ocasión merece.
Tras un buffet, los invitados pudieron pasar a nuestro gran salón, donde degustaron el menú nupcial elegido entre la amplia variedad que ofrecemos cuando una pareja viene a visitarnos. Nuestros menús para celebraciones, además, pueden adaptarse en función de los gustos de los clientes, así como de su presupuesto.
Una vez finalizada la comida y con la intención de preparar el salón para la boda de la tarde, los invitados al enlace de Juan Fernando y María pasaron a la zona chill out y de barra libre habilitada para la ocasión. Como podréis haber notado en post anteriores, los sofás de nuestras instalaciones son cómodos y perfectos para tomarnos un combinado, descansar tras un rato de baile, y charlar con los amigos o familias en un día tan especial.
Ya por la noche se celebró una boda con más invitados que la anterior, la de Fabián y Pilar. Pese a lo que supone atender un gran evento como el que habíamos celebrado en la mañana, tuvimos tiempo de preparar tanto los jardines como el gran salón, con capacidad para unas 800 personas. Todo estaba listo para cuando llegaron primero los invitados y después los novios de la boda nocturna. Y como es habitual en época estival, el buffet en los jardines, con mantelería blanca, y la cena en el salón, con la elegancia que supone una mantelería negra en la que se posaban platos de cristal, elegidos también por la pareja entre la variedad que ofrecemos.
Esperamos que, tanto en la boda de día como en la de la noche, novios e invitados acabaran satisfechos con nuestro trabajo y nuestras instalaciones. Para nosotros contar con la comprensión y amabilidad de nuestra clientela es, como solemos decir, el motor de nuestro trabajo.
Una vez más, un fin de semana agotador, pero realmente satisfechos. Este próximo fin de semana más, y cada vez –esperamos– mejor.
Puedes ver los album completos de las bodas de estas parejas en nuestra página de Facebook.